martes, 18 de marzo de 2008

Hace una semana os hablaba de La Noche del Tamarindo, de Antonio Gómez Rufo. Ahora, es todo un placer dejar que el propio escritor madrileño nos hable de su última novela, del oficio de escritor y de cómo ve la industria editorial en este blog.

¿De dónde surgió la idea de escribir La Noche del Tamarindo?
De observar a mi alrededor a la gente amargándose por las arrugas y el deterioro físico. El paso del tiempo y la falta de resignación del ser humano occidental para aceptarlo me pareció un asunto muy atractivo para una novela. Después fue surgiendo todo lo demás: la longevidad, la nueva biogenética, el sueño de la eterna juventud...

¿Qué es La Noche del Tamarindo un thriller, ciencia-ficción, una fábula contemporánea?
Un canto de esperanza a la vida, una llamada al amor como respuesta a la soledad y una pócima antienvejecimiento. Y como trata de la vida de un personaje en busca de la felicidad, un trayecto lleno de estaciones: unas de intriga, otras de amor, otras de aventuras, otras de viajes... Incluso alguna erótica. Como la vida de casi todos nosotros en este viaje vital. Muy contemporánea, en todo caso.

¿Qué supone esta novela en su trayectoria como escritor?
Mi mejor novela. Lo puedo decir ahora que ya me he desprendido de ella y no me pertenece. Ahora la observo como lector y creo que me apasiona. Me encantaría ser capaz de volver a escribirla, pero creo que ya no podría.

¿Cuánto tiempo le ha dedicado a esta obra? ¿Le supuso más documentarse la obra o escribirla?
Tres años largos. Uno para documentarme y dos para escribirla, corregirla y dejarla como deseaba. Para mí es un puzzle acabado al que ni le sobra ni le falta pieza alguna.

¿Es usted de los que tienen su novela perfectamente planificada antes de ponerse a escribir o de los que forman la historia que cuentan según la van escribiendo?
Yo escribo como las mujeres dan vida a un nuevo ser: me quedo embarazado de una idea; después la criatura sigue creciendo en mi cabeza durante un tiempo de gestación que puede durar, como me ha pasado con alguna novela, hasta diez años. Y cuando tengo la historia completa, rompo aguas y doy a luz. En ese momento me pongo a escribir, aunque luego, durante el periodo de lactancia, biberones, baños al anochecer y desvelos, se produzcan algunas variaciones. Pequeñísimas, en todo caso. El padre de la criatura, quien me deja embarazado, es mi entorno, la sociedad en que vivimos, la vida.

Usted tiene página web propia, se puede ver un booktrailer en youtube sobre La Noche del Tamarindo, un fan de la novela ha creado un blog dedicada a ella... ¿Qué opina sobre la relación entre los escritores e Internet?
Imposible prescindir de las nuevas tecnologías en nuestro mundo. La Red es fascinante, inconmensurable. Nunca imaginé un universo así. Y el escritor que no lo aprecie en su inmensidad está desinformado. No sólo nos ayuda, difunde, promociona y enseña, sino que no hay canal similar para navegar por este mundo, cada vez más abarcable.

Un escritor consagrado, querido por crítica y público, traducido en el extranjero...¿Cómo valora el estado de nuestra literatura y del sector editorial en castellano?
La literatura en español atraviesa un buen momento, a mi entender gracias a los escritores latinoamericanos más que a los españoles. Se está escribiendo mejor allí porque se respeta más el lenguaje, la sintaxis y las reglas gramaticales del español. Y el sector editorial se parece mucho al de siempre. Ya Pérez Galdós creó su propia editorial en protesta con los editores de entonces. La literaria es una industria (además de un comercio y de un arte) y las editoriales priman el negocio, al igual que los escritores preferimos la creación artística. Es una rivalidad eterna en la que las editoriales ganan siempre los partidos del año pero la liga de la historia sólo la ganan los autores.

¿Qué consejos daría a los escritores que están empezando o buscando publicar su primera novela?
Que lean la Carta a un joven poeta de Rilke. Se lo digo a todos mis alumnos del taller literario el primer día. Así comprenderán muchas cosas plenamente vigentes.

¿Qué libros y autores le han marcado como lector?
No estoy seguro de haber quedado marcado por ningún libro o autor. Pero todos tenemos influencias, naturalmente. Yo creo tenerlas de García Márquez (en la creación del lenguaje) y de Dostoievski (en el tratamiento de la psicología de los personajes). Y luego, como todos, de Cervantes, que escribiendo tampoco era manco...


Tags: gómez, rufo, tamarindo

Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 20 de marzo de 2008 | 11:48
El tema de la novela parece muy interesante