Martes, 01 de abril de 2008


Mario Escobar, escritor e historiador. 

La Ciencia Ficción ha sido siempre la cenicienta de los géneros literario España. En un país en el que a la novela de género se ha considerado una novela de segunda, no es de extrañar, que la novela de Ciencia Ficción prácticamente no haya existido.

Ray Bradbury, en su breve pero fantástico ensayo titulado Zen en el arte de escribir, hace un análisis del género de Ciencia Ficción que bien podía aplicarse a nuestro país y los libros escritos en castellano y otras lenguas hispanas. El problema es que eso supone más de veinticinco años de retraso en relación a la literatura anglosajona de Ciencia Ficción.

La traumática Guerra Civil española, la dura Posguerra y la Dictadura no dejaban mucho margen a la imaginación. Había dos tipos de escritores: los comprometidos, que utilizaban la novela como ariete contra el Régimen o los adeptos, que publican novelas complacientes de toque costumbrista. Pero la posición política no era el único problema para la fantasía en España. El propio concepto del escritor, como modelo de compromiso social y portavoz de las injusticias, imposibilitaba el que los españoles se dedicaran a temas triviales o fantásticos.

Ray Bradbury anunciaba un cambio en los años 80 del pasado siglo, que vino a revolucionar el mundo editorial y los intocables gurús de la intelectualidad: la revolución silenciosa de los lectores jóvenes. Bradbury anunciaba, que era la primera vez en la historia, que los niños tenían que reeducar a sus profesores, proponiéndoles títulos y autores malditos para la literatura tradicional. Los escritores de Ciencia Ficción  y Fantasía como Edgar Rice Burroughs, L. Frank Baum, Asimov y Heinlein, entraron en las bibliotecas y en las casas de millones de jóvenes y cambiaron la forma de entender la literatura.

La escapista literatura de Ciencia Ficción que tanto perjudicaba a los jóvenes, de repente tenía algo que aportar, idea nuevas y podía ser tan revolucionaria o comprometida como la novela realista. En libros como 1984, Fahrenheit 451 o La Fundación, el conflicto entre el individuo y la sociedad, la libertad de pensamiento o la manipulación de los medios de comunicación estaban presentes. Por ello, muy pronto el género fantástico y la Ciencia Ficción fueron prohibidos en la Unión Soviética.

Pero, ¿cuál es el problema en la Ciencia Ficción en España? Uno de los problemas más sangrantes es la poca producción en castellano y otros idiomas hispanos. Los lectores de Ciencia Ficción muchas veces rechazan las historias por la simple razón de estar escritas por un español. Aunque ya en el siglo XIX hubo algunos escritores españoles que se acercaron a este género como Enrique Gaspar con su El anacronópote (una especie de máquina del tiempo). Aunque la cosas están empezando a cambiar. Escritores como José Carlos Somoza, Jordi Sabaté,  Ángel Torres Quesada, entre otros, están devolviendo a la Ciencia Ficción el lugar que le corresponde.

Como dijo Ray Bradbury, la Revolución continúa. Y hay más revoluciones invisibles por venir. Problemas habrá siempre. Gracias a Dios. Y soluciones. Y mañanas siguientes en las cuales buscarlas. Demos gracias a Alá y llenemos todas las galerías y bibliotecas de marcianos, elfos, duendes y astronautas, y enviemos a Alfa Centauro a los bibliotecarios y maestros que se lo pasan diciendo a los chicos que no lean ficción ni literatura fantástica. “¡Os ablandará el cerebro!”

 

 


Tags: ciencia ficción, españa, escritores

Comentarios
Publicado por Detective_en_paro
Martes, 01 de abril de 2008 | 22:04
Buen post?? Creo que en Espa?a la fantas?a (con autores como Negrete, Gallego y tantos otros) va por delante hoy por hoy que la ci-fi...pero poco a poco estamos demostrando que no son g?neros ?nicamente anglosajones.
Publicado por Invitado
Martes, 08 de abril de 2008 | 20:31
La fantas?a en Espa?a es basura
Publicado por Invitado
Jueves, 08 de enero de 2009 | 15:39
Es cierto que en Espa?a no hay mucha afici?n, pero eso poco a poco est? cambiando. El problema fundamental es que las editoriales no apuestan por la CIFI escrita en castellano. Yo intento aportar mi granito de arena en: http://www.historiasdehojalata.com
Publicado por Invitado
Jueves, 08 de enero de 2009 | 15:39
Es cierto que en Espa?a no hay mucha afici?n, pero eso poco a poco est? cambiando. El problema fundamental es que las editoriales no apuestan por la CIFI escrita en castellano. Yo intento aportar mi granito de arena en: http://www.historiasdehojalata.com