jueves, 15 de mayo de 2008
Consejos de doble filo (V): Félix de Azúa y unas notas (apresuradas) sobre la novela

Poeta y torpedero, como le llamó en su día su amigo Fernando Savater, Félix de Azúa es un intelectual (en el buen sentido de la palabra, si es que aún éste se conserva) irónico y mordaz, un burgués fustigador de las creencias triunfantes de las religiones (incluido del nacionalismo).

Félix de AzúaCatedrático de Estética y viejo conocido de El País, donde escribe desde hace años columnas y artículos de fondo, también es poeta (uno de los hijos novísimos de Castellet), novelista y ensayista. Es de este último apartado de su producción de donde extraemos sus Notas (apresuradas) sobre la novela, artículo de 1993 aparecido en la revista Archipiélago e incluido en su obra Lecturas Compulsivas (Anagrama, 1996). Un libro amoroso, raro, quebrado y audaz de donde también sale este párrafo:

 

“Ningún novelista contemporáneo un poco serio puede presentarse como aquel que posee valores, frente a un mundo (sin valores) constituido por unos lectores que si no le leen es por inmoralidad. Hay quien se presenta así. Como un hombre (o mujer) que debe ser leído, porque quienes le ignoran son unos hijos de puta. Y muchos venden ese producto sacerdotal, porque las gentes somos débiles y nos culpabilizamos con facilidad, nos gusta ser culpables, es voluptuoso.”

 

Unas notas (apresuradas) sobre la novela

 

1. Que no pretenda ser un poema

2. Que exponga un fragmento del mundo histórico

3. Que lo exponga con sencillez

 

4. Que tenga por asunto un conflicto singular

5. Que no intente alcanzar una idea real o verdadera

6. Que este trabajada en cuanto al oficio

7. Falta, naturalmente, una última condición, pero no me es posible definirla más que así: la que cumple aquel novelista capaz de renovar nuestra facultad para imaginar mundos a partir de fragmentos de idea.


Tags: azúa, novela, notas, recomendaciones

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