martes, 29 de julio de 2008




El periodista Pablo Hojas nos acerca a la realidad de los escritores españoles en nuestro entorno européo. Que los escritores españoles sean traducidos a otros idiomas es una de las asignaturas pendiente de nuestra literatura. 

La narrativa española interesa en Europa, y muestra de ello es el incremento de traducciones en los mercados literarios. Antes de finalizar el año no resultará difícil a los lectores de Italia, Francia, Alemania o Grecia encontrar en su lengua títulos de Almudena Grandes - algunas de sus novelas han sido traducidas a 21 idiomas, como Las edades de Lulú-, Rosa Montero, Olga Merino, Dulce Chacón o Ana Tortajada. El interés por la calidad de la narrativa española, en general, y por la que producen las mujeres en particular, ha ido aumentando poco a poco desde 1990.


Artículo de PABLO HOJAS,

Rosa Montero lleva treinta años escribiendo y hasta 2002 no había logrado que los editores franceses publicasen ninguna de sus obras. Alguna de las novelas de Almudena Grandes ha sido traducida a una veintena de idiomas y lleva vendidos más de un millón de ejemplares en todo el mundo. Escritoras como Josefina Aldecoa, Soledad Puértolas, Ana María Matute o Maruja Torres tienen sus lectores en el mercado literario del resto de Europa. Ellas son algunas de las que más venden fuera de España, pero hay otras escritoras que están logrando cruzar el difícil camino de la traducción. Hasta hace unos años, el mercado para la literatura española en Europa era bastante reducido y quienes compraban lo hacían más por una cuestión exótica que por la calidad del producto. El éxito de escritores como Javier Marías, idolatrado en Alemania, ha contribuido a que el público se preocupe por las novedades españolas. "Ahora, el interés es literario. Se ha pasado de la curiosidad antropológica a buscar temas que interesan. Se está produciendo una buena literatura y eso se nota", asegura el crítico y profesor de Universidad de Barcelona Fernando Valls. "Nunca se saben las razones exactas por las que se traduce a unos y a otros no. En el caso de las mujeres, puede ser por los temas que abordan, algunos muy diferentes a los que tratan los hombres, o por el lenguaje que emplean. En general, hay muy buenas obras que era obligatorio traducir y muchas otras que no hubiese importado que se hubiesen quedado sólo en nuestra lengua".


En 2001, en España, se publicaron 67.012 títulos, de los que el 25,4% eran traducciones de otros idiomas. Ese mismo año, en Francia se editaron 54.415 libros y el porcentaje de obras de otras lenguas fue del 17,6% . En Alemania se publicaron 68.399, y de éstos, 9.340 fueron traducidos. En Italia la cifra fue algo menor, 55.546 títulos y el 26% fueron traducciones. En Inglaterra en 2002 se editaron 125.000 libros y tan sólo el 1,6% procedían de otras lenguas, informa Lourdes Gómez.


"El lector está atento a lo que se escribe. Se ha producido una pequeña inflexión respecto a lo que ocurría hace unos años. Reino Unido sigue siendo un punto negro y resulta arduo intentar que los escritores españoles se adentren en ese mercado. Alemania siempre ha mostrado un interés especial por lo que producimos", apunta la agente Antonia Karrigan. "Les interesan mucho los temas y el porcentaje de mujeres que leen es cada vez más elevado, lo que hace que busquen las producciones de las españolas".


Tanto agentes literarios como escritoras apuntan que Alemania es un mercado seguro frente a Reino Unido, que casi resulta inexpugnable, y Francia, donde las ventas dependen mucho de las críticas. La agente Isabel Monteaguado apunta que "ha habido una democratización del mercado. Las autoras consagradas lo tienen más fácil porque la traducción de sus nuevas obras es prácticamente segura".


La escritora Rosa Montero -Crónica del desamor, La hija del caníbal, El corazón del tártaro, La loca de la casa- considera que la traducción depende mucho del azar. "No sé por qué en los 30 años que llevo escribiendo, hasta el año pasado no había logrado introducirme en el mercado francés, pese a que las mejores críticas las he tenido de los críticos de ese país. Es una incógnita. Depende mucho de los agentes o del azar, no lo sé. Ahora existe en Europa una identidad cultural que permite entender mejor la narrativas de las distintas comunidades".


Montero añade que la narrativa española se vende fuera porque es interesante, viva y diferente. Cree que el incremento de traducciones se debe a un proceso de normalización. "En este momento, en España hay seis generaciones escribiendo. Estamos viviendo una edad de plata de la literatura".


Almudena Grandes es un valor seguro. Las edades de Lulú está traducida a 21 idiomas, desde el portugués al serbio, pasando por el eslovaco. Malena es un nombre de tango, a ocho, y Atlas de la geografía humana, a siete. Los aires difíciles se editará en Alemania e Italia. La escritora cree que "en general, el nivel literario español sigue siendo alto", aunque no evita cierta crítica a la superproducción y a la escasa exigencia de algunos editores a la hora de publicar. "Hemos pasado de vivir en una isla en los años setenta a que se nos tome en serio. Se abordan temas muy diversos que interesan a un espectro muy amplio de lectores".


La escritora Alicia Giménez Bartlett, traducida a seis idiomas, considera que no lo ha tenido difícil. "La novela negra está más de moda fuera de España que dentro. Hay interés por la literatura mediterránea y eso nos arrastra a nosotros".

Fuente Peridico de El País


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Publicado por Desconocido @ 9:47  | Autores españoles
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