Por Manel Haro, periodista.
Chufo Lloréns me recibe con una amplia sonrisa en la cara. Lleva ya unas cuantas entrevistas realizadas con varios medios, pero no tiene síntomas de cansancio. Se le nota ilusionado, satisfecho con lo que está haciendo. Cuando empezamos a hablar, ya noto que es un escritor con las ideas claras.
Cuando responde a mis preguntas, se nota que lo hace con sinceridad y humildad, en ningún momento recurre a tópicos. De ese modo, uno es capaz de dejarse llevar por una conversación entre amigos, más que por una entrevista entre un periodista y un escritor.
Chufo Lloréns es escritor de varias novelas históricas. La última, editada por Grijalbo, es la que nos ocupa aquí: Te daré la tierra, una novela que, como él mismo dice, narra la letra pequeña del siglo XI. Una obra de pequeñas ambiciones, de celos, de amor, de lucha, de muerte y de orgullo.
Y por si alguien se piensa que solamente escribe, que sepan que Chufo Lloréns era el propietario de la discoteca Don Chufo. Un hombre peculiar, un buen escritor, una interesante persona.
...Yo puedo decir que Hernán Cortés tuvo amores con una cuarterona cubana, que era criada de la mujer de Mendoza. No existió, pero pudo ser. Lo que no puedo decir es que Hernán Cortés descubrió Australia...
ENTREVISTA
¿Cómo
se gesta la novela?
Chufo Lloréns:
Cuando acabas una novela, te quedas vacío durante un tiempo. Yo, que no soy nadie
para aconsejar nada a nadie, aconsejaría que si no tienes nada en la cabeza que
te interese, comenzar a escribir por escribir, no lo hagas nunca, porque no sale.
Si hay un tema que te parezca sugerente, es cuando empiezas a documentarte. Si el
tema da de sí para una novela y hay documentación, adelante. Pero si no hay, lo
mejor es cambiar de tema. Yo encontré el mío, que se enmarca dentro de la novela
histórica, porque en tanto investigo y la busco, disfruto como nadie. En esta ocasión
me parece que encontré el tema porque me apasiona la letra pequeña del siglo. Cuando
encontré la época y el escenario, tuve la suerte de coincidir con un catedrático
medievalista,
José Enrique Ruiz Domènec, y él me dio el protagonista: el alter
ego de un personaje que existió.

Y eligió el siglo XI…
Chufo Lloréns:
El siglo XI catalán es lo más atractivo a nivel de pequeña historia, no de grandezas.
Aquí no hay conquistas, ni
almogávares; sino la historia de los
celos de dos mujeres, la historia de una Barcelona pujante, de un Call
judío y de un personaje real: Martí Barbany es el alter ego de Ricard Guillem.
¿Hasta qué punto ha respetado el personaje histórico de Ricard Guillem?
Chufo Lloréns:
Yo leí el libro de José Enrique Ruiz Domènec (El
somni de Barcelona) y he estudiado a fondo la vida de Ricard
Guillem. He aprovechado el personaje real para crear a Marti Barbany, pero a partir
de ahí he fabulado y he incluido cosas que son invención mía. Pero el esqueleto
del
personaje, su estructura, sí existió.
A usted siempre le ha preocupado
el rigor histórico especialmente…
Chufo Lloréns:
El rigor histórico para novela es relativo. Yo huyo de lo que no se ciñe en lo grueso
a la verdad. Yo puedo decir que
Hernán Cortés tuvo amores con una cuarterona
cubana, que era criada de la mujer de Mendoza. No existió, pero pudo ser. Lo que
no puedo decir es que Hernán Cortés descubrió
Australia.
La novela, en sus trazos gruesos, responde a la realidad de los hechos: la lucha de Ermesenda de Carcasona y Almodis de la Marca fue sangrienta y fue verdad, el hecho de que una se fuera a ver al Papa para perjudicar a la otra fue verdad, el Call judío es el que era, Barcelona es como era…
Pero también hay datos novelados: por ejemplo, para que un lector del siglo XXI entienda cómo se hacía rico un hombre del siglo XI, recurro a la fabulación y hablo del petróleo. Así muestro la forma de enriquecerse de un hombre, usando el truco del petróleo, que anteriormente podría ser el fuego griego. Añado otros elementos de riqueza que fueron verdad, como las viñas en ConMagoria, los molinos de agua…Tags: libros, más vendidos, chufo lloréns