Mi?rcoles, 10 de diciembre de 2008


Por Mario Escobar, escritor e historiador.

León Arsenal es una de los escritores más premiados en el género de novela histórica y fantástica. Entre sus galardones está el Premio Minotauro, el Premio Ciudad de Zaragoza de Novela Histórica y otros galardones.

Después de varios éxitos y una larga trayectoria de escritor, ¿afrontas con la misma ilusión la publicación de un nuevo libro?`

 

Si no fuese así, más valía dedicarse a otra cosa. Decía una gran amiga mía que había que escribir historias que a uno le enamorasen. Es fácil, cuando se tiene un poco de tablas, tramar una historia más o menos solvente, pero sin entusiasmo no hay buen acabado y, lo que es peor, nunca se logra ese toque que da el salto del artesano al artista.

 

La mayor parte de tu obra se basa en la novela histórica, en especial la de Época Roma y Griega, ¿de dónde surge ese amor a la cultura clásica?

 

En realidad es curiosidad por los recodos de la historia. Tanto en la época clásica como en la medieval, muchos autores tienen una curiosa tendencia a agolparse sobre ciertos hechos, personajes y tiempos muy concretos. No digo que esté mal, porque siempre se puede aportar una nueva vuelta de tuerca. Pero a mí me atrae más buscar esas historias aún inexploradas por la literatura. Y si no inexploradas, sí poco tocadas o, al menos, abordarlas desde otro enfoque.

 

¿Cómo ves el panorama actual de la novela histórica?

 

La novela histórica ha conocido un boom en nuestro país y eso suele tener dos caras. Por un lado hay un incremento de lectores, lógico porque, si no, no podríamos estar hablando de boom. Eso ha permitido la aparición de nuevas colecciones y la entrada de más autores. Eso también es bueno a priori.

El lado malo es que se ha producido una inflación de títulos, en el mal sentido. Se han publicado muchas obras que mejor se hubieran quedado sin traducir o en el cajón del autor (caso de que sea español). Eso se debe a que se ha echado a veces mano de lo primero que había, a falta de algo mejor, ya que se estaba publicando tanto. Y el lector, al llevarse varios chascos, puede llegar a cansarse y abandonar la lectura del género. Pero en los boom siempre se camina sobre ese filo.

 

¿Cuál es tu punto de vista sobre el nuevo fenómeno de novelas históricas de masas estilo La catedral del mar? ¿Ese tipo de campañas beneficia al género?

 

Son títulos puntuales, tanto el que mencionas como otros del estilo de Un mundo sin fin, y su éxito se circunscribe a ellos mismos. Pueden provocar una marea alta de lectores, pero más bien se limitan a crear un golpe de ola que se retira en seguida. Eso fue lo que ocurrió hace no tanto con Harry Potter y la fantasía: causó la llegada efímera de muchos lectores a la fantasía, pero ese público no tardó en abandonar el género y volver a otros para él más comunes.

 

Con la novela El espejo de Salomón te adentraste en el thriller histórico, ¿Cómo valoras este subgénero?

 

Es un género, o subgénero, con más años de lo que muchos (deslumbrados por el código da Vinci) pueden creer. Sin embargo, es cierto que ha hecho plena eclosión en los últimos tiempos. Podemos considerarlo un género de fusión y evolución en el que podemos reconocer elementos de otros géneros como el histórico, el de misterio, el negro, etc. En sí, no es ni mejor ni peor, como la mayor parte de los géneros y, como todos, ofrece unas posibilidades y tiene sus limitaciones. Corresponde más bien analizar las obras y ver su calidad, en cada caso concreto.

 

¿Cuáles son tus proyectos actuales?

 

Justamente, en la primera mitad del año que viene publicaré un thriller histórico con Martínez Roca y, ahora mismo, estoy escribiendo, para Edhasa, una novela ambientada en el antiguo Egipto.

 

¿Qué dirías a los aspirantes a escritor?

 

Muchísimas cosas. Que esto es un camino, por lo normal, muy difícil y muy duro. Que hay que ser persistente, pero que no hay que confundir la persistencia con el ser pesado. Hay que informarse primero sobre a qué editoriales se puede mandar manuscrito, qué temas publican. Deben olvidarse de mandar por las buenas el manuscrito y, en cambio, acostumbrarse a ofrecerlo primero vía email, presentándose y presentando una sinopsis de la novela. Han de ser flexibles, buscar temas atractivos, sobre todo al empezar. Y, sobre todo, esforzarse y saber que, cuando lleven 10 o 20 años, aún estarán mejorando, descubriendo recursos…

Web de León Arsenal


Tags: león arsenal, entrevista, escritor

Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 11 de diciembre de 2008 | 10:47
Un gran tipo