Jueves, 29 de enero de 2009
Eva Díaz Pérez, ganadora del Premio Unamuno´08, se acercó al protestantismo “casi por casualidad”, atraída por la historia de “los herejes de la Sevilla del siglo XVI”. Después de meses de investigación, salió a la luz la novela ´Memoria de cenizas´, que rescata a la memoria histórica de España la experiencia de aquellos protestantes perseguidos por la Inquisición. Este acercamiento histórico la ayudó a entender a los evangélicos de hoy y poder presentar la información de forma respetuosa y veraz, algo que el Consejo de redacción de Protestante Digital ha premiado con esta distinción.

No muchas veces nos encontramos con un caso como el de Eva Díaz. Su experiencia es la de una escritora que no sólo sabe enfrentar la historia del protestantismo desde una perspectiva rigurosa y respetuosa, sino también la de quien sabe extrapolar estos conocimientos a su trabajo diario como periodista. Es por ello que el premio “Unamuno, amigo de los protestantes” concedido por esta revista es un reconocimiento a su trabajo.

Eva Díaz ha concedido una extensa entrevista a eMision, en la que se define como “una escritora que disfruta en el taller narrativo que es el periodismo”. Un taller del que surge una escritora que, a varios reconocimientos literarios de prestigio, puede ahora sumar esta distinción, que además de reconocer su talento va más allá, destacando su importante contribución a recuperar la memoria histórica protestante. Algo que se ha puesto de manifiesto sobre todo en la novela ´Memoria de cenizas´, un relato que nos transporta a la Sevilla del Siglo XVI donde tantos protestantes fueron injustamente asesinados y perseguidos.

´MEMORIA DE CENIZAS´, REFORMA E INQUISICIÓN EN SEVILLA
Una historia que como Eva Díaz reconoce es “muy desconocida”. A la escritora le impresionó que “una etapa tan importante de nuestra historia no se conociera, me provocó una sensación de injusticia”. Es por ello que escribir la novela fue “como abrir una ventana cerrada de la historia de España”.

´Memoria de cenizas´ es el resultado de un acercamiento intensivo a una historia que llamó su atención cuando visitó el Monasterio de San Isidoro del Campo en Sevilla, donde en el Siglo XVI unos cuantos monjes jerónimos “leen a los autores de la Reforma”. La sorpresa aumentó al comprobar “que muchos son quemados por un Auto de Fe, y que aquellos que huyen a Europa se convierten en personas relevantes de la Europa protestante”.

A la escritora también le sorprendió descubrir que en la ciudad de Sevilla había una comunidad de protestantes “formada por personas relevantes de la esfera social, entre ellos el mismo canónigo magistral de la Catedral de Sevilla”. La mayoría murieron quemados, y con ellos también su memoria. “De ahí el título de la obra, ya que su memoria desaparece”. Algo triste, que se comprueba al abrir cualquier volumen de Historia de España de los que disponemos en la actualidad: Casiodoro de Reina, Antonio del Corro, Cipriano de Valera han sido excluidos de la memoria oficial. “Hay poquísimo sobre los autos de fe en los que se aniquila a la ´herejía´ protestante. Lo que más me sorprende es que no aparezca de forma normal en los manuales de historia”.

Es por ello que la labor de documentación para escribir la novela no fue fácil. Una tarea que la llevó a tener que acudir a multitud de libros en inglés y alemán, guiada por profesionales de la facultad de Historia de Sevilla que en general –para su sorpresa- tampoco conocían mucho de lo ocurrido, y al historiador protestante Gabino Fernández. Pero este desconocimiento provocó “una mayor empatía con estas personas de fe proetstante, de primer nivel intelectual, capaces de hacer luego cosas tan impresionantes como la traducción de la Biblia del Oso”.

El acercamiento a estos personajes dejó marca en la trayectoria de Eva Díaz que reconoce que aún hoy pasea “por Sevilla de la mano de Casiodoro de Reina”. Algo que todos los lectores de la obra también pueden experimentar gracias a la veracidad de la misma. La historia que cuenta ´Memoria de cenizas´ se nutre de la historia real, de modo que “no tenía que fabular”.

La escritora, dice, evitó la tentación de construir una historia paralela, una decisión valiente fundada en que no quería “traicionar la memoria de una historia que ya de por sí merecía contarse. La gente tenía que enterarse de verdad de qué había sucedido”.

El resultado ha sido una novela apasionante, distinguida por la crítica literaria y que además ha acercado a muchas personas a la historia del protestantismo en España. Algo que reconoció orgullosa, porque “muchísima gente que lee la novela se quedan sorprendidos de este episodio que no conocían. Estoy contenta de haber aportado mi granito de arena para que esta historia se conozca”. Un ´grano de arena´ que los protestantes también hemos apreciado como de oro.

EJEMPLO DE “PERIODISMO HUMANISTA”
Pero Eva Díez, además de rescatar esta antigua historia, ha tratado al mundo evangélico de hoy con profesionalidad, respeto y cercanía desde su profesión periodística. Algo que lamentablemente no abunda en España, y que en su opinión se debe al escaso interés “por investigar, lo que hace que se fusionen cuatro clichés, los tópicos de siempre”. En este sentido, la periodista aboga por “un periodismo humanista, llegando a las fuentes, de investigación, riguroso, trabajado”.

Además, ha destacado cómo el testimonio de Juan José Cortés ha servido para normalizar la imagen de los evangélicos en España. “A mí me ha venido a confirmar lo que ya sabía sobre la solidaridad de la gente entre los evangélicos”. Para ella ha sido “una lección ética muy interesante”, a la que hay que sumar el trato que ella ha recibido tras la publicación de la novela, que define como “excepcional”. Después de compartir muchas actividades (presentaciones de la novela, excursiones a los lugares de Sevilla mencionados) destaca “el trato recibido, que ha sido impecable”. “A los protestantes les ha gustado la novela y que alguien que no pertenece a su mundo lo haya difundido de esta manera”.

Resultado de este trabajo es la concesión del premio Unamuno, que recibirá el próximo viernes, con “muchísima alegría, estoy muy agradecida e ilusionada. Sé que es un premio importante, con un nombre, una historia, y una intención del premio fantástica”.

Eva Díez es la tercera galardonada con el Premio Unamuno, que el primer año (2006), se le concedió a la exdiputada socialista Henar Corbi, entonces asesora de la Dirección General de Asuntos Religiosos, dependiente del Ministerio de Justicia. El año siguiente (2007) el premio fue concedido al periódico El País, por su lucha en la defensa de la libertad e igualdad de presencia de las confesiones minoritarias, entre ellas la protestante, en la sociedad y en el debate público en sus secciones de Sociedad y Madrid, así como por la figura del Defensor del Lector.

MULTIMEDIA
Le recordamos que puede escuchar o descargar la entrevista de Esperanza Suárez a Eva Díaz sobre “Memoria de cenizas” y el protestantismo español”.

Fuente: eMision.net, ProtestanteDigital. Redacción: Daniel Hofkamp, ACPress.net


Tags: premio unamuno, novela histórica

Publicado por marioescobargolderos @ 10:13
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