jueves, 20 de mayo de 2010



Por David Yagüe, periodista

Entrevistamos con un autor novel que ha llegado con desparpajo al género histórico. Jordi Solé nos presenta su primera obra, Hijo de dioses (Ediciones Pàmies), una novela de aventuras que está cosechando bastantes buenas críticas...

¿Qué le llamó la atención de la historia de Cesarión para convertirlo en el eje de su primera novela?

Con semejantes genes, no me diga que no era un personaje muy atractivo. Y sin embargo, su trascendencia histórica fue casi nula. Me pareció que se merecía una segunda oportunidad, aunque fuera ficticia. Además, era un personaje verídico sobre el que se había escrito muy poco y nunca desde esta óptica. O sea que ofrecía la oportunidad de aportar algo relativamente nuevo dentro de un contexto histórico que sí había sido tratado hasta la saciedad. Vamos, que lo tenía todo.


¿Por qué eligió una novela histórica, y más concretamente de romanos? ¿Qué le fascina de este género?

Aunque el mundo antiguo me fascina, el que haya debutado con una historia de romanos es relativamente casual. Tenía varias tramas rondando en la cabeza y ésta fue la primera que acabó tomando forma. Pero, desde luego, no era lo único que me apetecía contar. Por ejemplo, lo que acabo de terminar es un thriller de corte negro que transcurre en la Barcelona de 1889 y tiene como protagonista al mismísimo Buffalo Bill…


En el libro se puede observar una buena cantidad de influencias del cine de romanos o péplum… ¿Es un gran admirador de este género?

Soy un enfermo de cine en todos sus géneros. De hecho, un comentario que me han hecho mucho desde que apareció la novela es que tengo un estilo muy cinematográfico. Y supongo que es algo buscado. Yo veo las historias en mi cabeza antes de escribirlas. De hecho, incluso me hice mi propio casting, adjudicando un actor concreto a cada personaje importante del libro. Y eso me ayudó mucho a definir luego mejor las características de cada uno de ellos.

 

Acláreme una duda, su Tito Pullo ¿Es el de la serie de TV Roma o el real que cita Julio César en sus obras?

Pues un poco de ambos, o de ninguno. Del Pullo que cita César en la Guerra de las Galias poco se sabe además del nombre. E imagino que los guionistas de la serie aprovecharon el nombre real para crear el personaje. A mí, Roma me encantó, y Pullo me enamoró. O sea que mi Pullo tiene, entre otras cosas, el físico de Ray Stevenson, el actor que lo interpretó en la pantalla. Pero luego cree mi propio personaje. Mi Pullo es más inteligente que el de la serie y creo que más tierno también.

 

Y de Cesarión… ¿Qué buscó con este personaje que vive una historia claramente iniciática?

 Cesarión es el clásico niño mimado, insoportable, pero con madera para ser un gran hombre si alguien se molesta en pulirlo. Un personaje que bien podía haber sido así en la realidad. Dos grandes hombres, muy distintos, Rhodon y Pullo, ofrecen sus vidas para que él pueda llegar a convertirse en el hombre que es capaz de ser. Pero para ello antes debe recorrer un largo viaje iniciático y desprenderse de todo lo que era al principio de la historia. Cesarión muere para renacer convertido en otro hombre, sin duda mejor.

 

Esta historia que cuenta no cambia en apenas nada la “historia oficial” ¿Pudo ser real?

De hecho, creo que ésta es una de las virtudes del libro, si es que las tiene. Verá, de Roma y de sus grandes hombres han escrito mucho, autores mucho mejores que un servidor. De manera que si pretendía jugar en la misma liga que Robert Graves o Collleen McCullogh, por poner dos ejemplos, iba a perder seguro. Así que me planteé hacer algo distinto, que no se le hubiera ocurrido a nadie y que, por tanto, no pudiera perder en una comparación directa. Jugar con la historia, pero sin alterarla y aprovechar al máximo lo poco que sabemos del personaje y de su final para crear un realidad paralela, si no verídica, sí del todo verosímil. De manera que sí, creo que lo que cuenta el libro pudo suceder de verdad. Es más, me encantaría que hubiera sido así.


Cuando uno se pone a preparar una novela anclada en un pasado tan remoto, ¿Cómo afronta uno la tarea documental y la de creación de personajes? ¿Buscaba potenciar la acción y la aventura o la verosimilitud histórica?

La verdad es que un poco ambas cosas. Hijo de dioses es, ante todo, una novela de aventuras. Pero el hecho de contar una historia inventada no me daba patente de corso para jugar alegremente con los hechos reales y el marco histórico. De manera que cada vez que escribía sobre algo relacionado con la época, me documentaba. Y eso abarca desde las descripciones de la ropa y el maquillaje, hasta las armas que usan, pasando por la comida, las rutas que recorren los protagonistas, las ciudades por las que pasan o los tratamientos médicos que se les aplica. No he escrito una línea sin haberme documentado antes. Luego, claro, hay licencias que decides tomarte por el bien de la trama. ¿Ejemplos? Por un lado, la ruta por el Nilo que recorren los protagonistas no habría sido exactamente la que describe el libro. Y el personaje de Selene es demasiado moderno para la época. Pero incluso en estos casos, he intentado justificar a través del argumento estas inexactitudes.

 

En su novela aparecen marcos históricos que no son los habituales: el cauce del Nilo hacia el Sur, Palmira, Damasco, Dura Europos… ¿Qué le fascinaba de aquel Próximo Oriente de la Antigüedad?

En realidad, no conocía muchos de los sitios de los que habla el libro antes de escribir sobre ellos. Tracé una ruta de evasión lógica para Cesarión y Pullo y luego me documenté sobre los lugares sobre los que van pasando. Algunos son realmente poco conocidos, como los puertos del Mar Rojo, por lo que me costó dios y ayuda encontrar documentación que me ayudase a situarme un poco. De todas maneras, he visitado Egipto en dos ocasiones, y también Jordania, de manera que tenía un cierto conocimiento sobre el terreno de buena parte de los lugares por donde transcurre la acción.

 

Ahora que los romanos están tan de moda, ¿Qué le diría al lector que se encuentre con Hijo de dioses , para que coja éste y no otra novedad del mismo tema?

¡Que es una novela cojonuda y que conozco al autor y es un tipo de puta madre! Ahora en serio, Hijo de dioses es una novela pensada para enganchar al lector. El tipo de historia de aventuras que a mí me gusta que me cuenten, en la que los protagonistas superan cada obstáculo para encontrarse inmediatamente con otro aún peor. Y con unos personajes que he intentado que no sean unidimensionales, sino que tengan muchas aristas y sea fácil empatizar con ellos. Y con un villano de esos que mejoran la trama con sólo aparecer en escena. Un Darth Vader de la época romana.

 

El antagonista de la historia es un brutal y enigmático asesino llamado Scilla… Háblenos un poco de él y de por qué eligió este nombre.

 No estoy de acuerdo con que Scilla sea brutal. Verá, de todos los personajes, Scilla es el que mejor tracé psicológicamente antes de empezar a escribir. Mucha gente me dice que asesina a todo el que se le pone por delante. Pero no es un psicópata como el que interpretaba Javier Bardem en No es país para viejos, por ejemplo. Scilla tiene un código de conducta muy claro: mata cuando obtiene un mínimo beneficio por ello, o para castigar un comportamiento que cree indigno o reprobable. Pero jamás por placer o por crueldad. Es un profesional. El mejor que hay. El nombre lo tomé de un monstruo mitológico que aparece en la Odisea y al que se enfrenta Ulises en su regreso a casa. Pero utilicé la grafía británica en vez de la española (Escila) porqué me parecía más atractiva visualmente.

 

Augusto es un personaje secundario, pero cuando aparece rezuma admiración e interés ¿Qué le fascina de este personaje histórico?

A diferencia de la mayoría de los emperadores romanos, Augusto fue un gran gobernante. Un hombre que se encontró con una Roma hecha de ladrillo y la dejó hecha de mármol. Y que, además, pretendió gobernar dando ejemplo. Evidentemente, no fue perfecto. Pero su hoja de servicios fue realmente impresionante y Roma vivió unos años magníficos bajo su tutelaje. Por desgracia, su sistema se pervirtió rápidamente cuando tomaron el mando hombres menos honestos o dotados que él.

 


Confiese, ¿si hubiera nacido romano habría sido de Augusto o de Marco Antonio?

Lo inteligente habría sido ser de Augusto, así que yo habría sido de Antonio, seguro. Pringado hasta las cejas, pero sin Cleopatra…

 

Aunque la historia principal de la novela queda bien cerrada, se abren puertas al futuro ¿Volveremos a saber de los protagonistas de Hijo de Dioses?

Pues… la verdad es que yo he concebido esta historia como una serie. Y en mi cabeza tengo bien pensados los dos siguientes capítulos. El segundo transcurre en Britania y es totalmente distinto en concepción a Hijo de dioses. Y el tercero tiene a Tarraco como escenario y en él Cesarión se enfrenta por fin cara a cara a Augusto. Incluso sé donde y cuando morirá el protagonista, aunque espero poder escribir mucho sobre él antes de que llegue ese momento. Por ahora, mi editor me ha pedido que me ponga con la segunda entrega y, como soy un chico muy disciplinado, esta semana he terminado el primer capítulo. O sea que, si los dioses (y, sobre todo, los lectores) quieren, Cesarión volverá a la carretera en 2011, sí.



Tags: hijo de dioses, jordi solé, romanos, augusto, cesarión, tito pullo

Publicado por Desconocido @ 14:45  | Autores españoles
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