Jueves, 26 de junio de 2008

Por David Yagüe, periodista.

Juan Ramón Biedma es un autor que ha sabido crear un mundo propio y reconocible en todas sus novelas. Ahora ha publicado recientemente El efecto transilvania (Roca Editorial), una fascinante novela que nos induce en una misteriosa y mágica Sevilla y en la mente de Eme, un chico de 14 años aquejado de esquizofrenia.


Sobre esta novela hemos hablado con él.


BEST SELLER ESPAÑOL (BSE): ¿Cuál fue la razón que le impulsó a embarcarse en la aventura de narrar una enfermedad como la esquizofrenia en dos novelas?

JUAN RAMÓN BIEDMA (JRB): Nunca está muy clara la motivación que nos lleva a elegir un tema o una historia, a veces ni siquiera cuando el libro se ha concluido somos capaces de detectar las potencias, los estados de ánimo, las fobias o los deseos no reconocidos que nos empujaron a ello. Pero en este caso concreto, creo que fue el presentimiento de que existe un paralelismo entre la gestación de la trama por parte del escritor y del delirio por los llamados enfermos mentales lo que me lanzó a este proyecto que ha sido siempre, ante todo, un proceso de investigación.


BSE: Le he leído, en alguna entrevista, que su trabajo en los Servicios de Emergencias le dio muchas pistas para esta novela...

JRB: Me dio toda clase de pistas, muchas de ellas falsas -en eso se diferencian la realidad y las buenas de las malas novelas-, pero no la solución, pero con el intento y la sospecha me conformo. Hablar con personas que conviven con nosotros desde esa otra dimensión sin dejar de ser como nosotros, siendo nosotros, siempre me ha parecido una oportunidad irrechazable como escritor, no sólo de conocerlas mejor, sino de conocerme mejor a mí mismo.


BSE: ¿Cómo se prepara un escritor aparentemente cuerdo para crear una realidad como lo haría un enfermo de esquizofrenia?

JRB: Creo que en lo de aparentemente está la clave. Y, para seguir aparentando, intentaré responderle con cierta lógica. Como siempre, cualquier proceso de preparación de una novela, es cuestión de oído. Y cuando digo oído, no me refiero únicamente a la capacidad de reproducir la voz de los implicados, sino a cultivar la facultad de transmitir la visión, la razón y la razón de la sinrazón de las personas afectadas por ese mal. La fase de documentación está al alcance cualquiera.


Cubierta de El efecto transilvaniaBSE: ¿Es Sevilla una ciudad tan misteriosa y sombría como la de El efecto Transilvania?

JRB: Sevilla también es una ciudad misteriosa y sombría, además de abierta y luminosa. Un lugar de contrastes, como no podía ser de otra forma cuando se unen un casco urbano milenario con la infraestructura de una ciudad moderna. Todos los pueblos, los siglos y las historias que han pasado por aquí nos marcado para el bien y para el mal.


BSE: Al leer esta novela he tenido la sensación que plantea al lector un juego, que viene marcado desde el texto de la cubierta, donde le reta a descubrir qué es real y qué es alucinación y deja que sea el lector quien decida...

JRB: Completamente de acuerdo. La novela es una aproximación al tema de la esquizofrenia a través de un puente estrictamente literario. Como bien dice, partimos del pacto entre autor y lector de urdir y desentrañar una historia con los elementos novelescos que nos apasionaron desde siempre para, juntos, encontrar un camino que pase a través del desorden y nos permita conocerlo de primera mano.


BSE: ¿Qué podremos esperar de El humo en la botella, la segunda parte de este ‘experimento narrativo'?

JRB: Si El efecto Transilvania es un intento de aproximación al trastorno desde dentro, El humo en la botella, nos acercará al tema desde el exterior, a través de un enfoque mucho más objetivo, con componentes casi naturalistas. Introduciremos el mundo de los enfermos mentales que viven solos o al cuidado de su entorno, el impacto de la enfermedad en los familiares, el fenómeno de los pisos tutelados, diversas formas de terapia... en definitiva, un atisbo al universo de la alteración mental en la España de nuestros días bajo el código de la novela criminal.


BSE: ¿Hay compromiso con la realidad actual en esta novela?

JRB: A partir de los años setenta, con el fenómeno de la antisiquiatría, desaparecen las instituciones mentales y los enfermos quedan al cuidado de sus familiares, con el soporte de su medicación y la asistencia externa desde los centros de salud. Si la situación anterior, con los enfermos encerrados para la eternidad era, sin duda, reprobable, la realidad actual también genera problemas importantes que el sistema debe resolver. Es misión de la literatura hacer aflorar estas cuestiones para que la sociedad actúe en consecuencia.


BSE: Hasta el momento, sus novelas han tenido un componente policiaco importante. De hecho ha merecido alguna importante mención en este sentido... ¿Cómo ve el género negro y policiaco en nuestro país?

JRB: En España conviven varias generaciones de autores que cultivan o han hecho alguna incursión en lo policiaco entre los que podemos encontrar algunas firmas excelentes. Vistos tengo en conjunto, creo que somos un grupo extraño, híbrido, demasiado endogámico, confuso en cuanto a su compromiso ideológico, muy dado a la aleación de materias, algo avergonzado cuando se centra en referencias clásicas, a la búsqueda de identidad. Todo un fenómeno a estudiar con todo detenimiento.

Al mismo tiempo, veo una generación de lectores, críticos, libreros y editores con gran vocación y devoción hacia el género, una generación muy vigorosa, que puede asentar las bases de una infraestructura que permita desarrollarlo en el futuro.

A los escritores nos corresponde estar a la altura de esa industria que tanto hemos demandado.


BSE: Este blog, lo leen muchos internautas que quieren o intentan escribir ¿Qué les puede recomendar?

JRB: Creo que toda auténtica formación, partir de cierta edad, es autodidacta, y creo que por ahí debe ir la senda a seguir. Que estudien, vivan y desde luego lean como escritores. Hasta que no das el paso de transformar cuanto te rodea en una inagotable cantera de la que extraer materiales para tus novelas, no te has iniciado en este mundo. Hacer de ese proceso formativo una fuente de diversión es el segundo paso. El tercero, difundir la propia obra, ha sido complicado en todas las épocas, pero debemos reconocer que la Red supone un gran avance en este sentido.


BSE: ¿Nos podría recomendar una novela y un autor, que escriban en castellano, que considere imprescindible del panorama actual?

JRB: Hay un autor de casi cien años, Ernesto Sábato, cuya obra tiene la modernidad de lo eterno, y una novela, Sobre héroes y tumbas, de la que nadie que nadie debería tener que prescindir, al menos no por desconocimiento.

No está de más recordar que, más allá de las listas de superventas, existe un mundo de obras inmortales, perfectamente asequibles, a las que debemos acercarnos sin el menor respeto, con la seguridad del placer que nos deparará su lectura.


Tags: efecto transilvania, juan ramón biedma, esquizofrenia, sevilla

Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 03 de julio de 2008 | 18:43
Felicidades por tus novelas