Jueves, 16 de octubre de 2008


Por David Yagüe, periodista

Nos encontramos con uno de los editores de la editorial Salto de Página en un café de la madrileña glorieta de Bilbao. Allí hablamos con este joven editor que es parte responsable del éxito y de la buena aceptación de este sello que con sólo dos años está pisando fuerte aunando calidad y entretenimiento.

BEST SELLER ESPAÑOL (BSE): Cuando hace dos años iniciastéis vuestra andadura con Salto de Página ¿Cuál era vuestra idea? ¿Ha evolucionado?

DANIEL MARTÍNEZ (DE):Nuestra idea inicial siempre fue fundar una editorial en la que se consiguiese el equilibrio entre la calidad literaria, mínimamente respetable para la crítica, pero al mismo tiempo que fueran de fácil comprensión, de fácil disfrute para el lector.

Con esta consigna comenzamos a editar novelas originariamente escritas en castellano. Debido al volumen extraordinario de textos de calidad de escritores latinoamericanos, el catálogo del primer año fue íntegramente de estos autores. Esto supuso que, en el momento que nos hacíamos un nombre entre distribuidores, libreros, prensa,...
comenzamos a ser la editorial de los nuevos autores hispanoamericanos. Y eso llegó a ser peligroso, porque nos enteramos que había buenos narradores españoles que habían sopesado enviarnos sus obras y no lo hicieron porque pensaban que eramos excluyentes. Afortunadamente, para el segundo año ya teníamos algunos autores españoles como Jon Bilbao. Así que ese problema se solucionó.

Editores nuevos nacen en España todos los años y con perdónla mayoría son muy malos, textos de baja calidad, mal editados y peor manufacturados. Los nuevos editores tenemos la carga de la prueba de que no somos así.

Pero inmediatamente dio la casualidad de que nuestro catálogo tenía un porcentaje de novela negra bastante alto. Afortunadamente dos de nuestros novelas llegan como finalistas a dos de los principales premios de la Semana Negra y para sorpresa de todos ganaron.

Ya llevabámos introduciéndonos en el circuito de novela negra y desde ese momento se empieza a hablar de esa nueva editorial de novela negra, que tampoco somos, aunque sí que es verdad que vamos a seguir nuestra línea negra.

Así que vamos a seguir manteniendo nuestra línea negra, nuestra pluralidad y ampliando catálogo, que es en lo que estamos ahora. Incluso entra en nuestros planes mediatos editar traducciones.

Nosotros planeamos nuestro proyecto por etapas. La primera era funcionar con novelas en español. El siguiente paso, en el que estamos ahora, son los relatos y crecer en ese campo, que creemos que es lo natural. Se vende menos pero para poder sostener una producción mínima de relato necesitábamos consolidarnos en novela, que creemos que ya está logrado.

Lo siguiente será edición extranjera, cuando se consolide el relato. Creemos que estos meses y 2009 nuestro objetivo será mantener novela y ampliarnos en relato y buscar su público, que es un público muy especial.

BSE: ¿Por qué continúar con el relato? ¿No es un mercado difícil y minoritario?

DE: Nosotros pensamos que hay un público muy culto que es afín al relato y no está profesionalizado (no son escritores o aspirantes, ni críticos, que también). Es un público curioso que no deja que el género muera.

Se puede decir que es un público que al menos que no discrimina el género. Aunque hemos visto que hay público en Madrid y Barcelona que opta por textos de distancia corta para el metro y el autobús. No es que vayamos a actuar en ese sentido pero nos hace pensar que tendremos público.

BSE: ¿Cómo buscáis autores para vuestro sello? ¿Conocidos o noveles? ¿Por agentes?

DM: De todo, consagrados y noveles, pero con nuestras dos consignas siempre claras. Y tampoco queremos reeditar nada que es otra de nuestras bases de la editorial. Nosotros vamos a por inéditos.

Reeditar está muy bien y tiene su valor, pero ¿cómo se renueva la literatura? Podemos descubrir una obra perdida de Dostoievski, tiene su valor y es menos arriesgado, pero a la larga no es fundamental, no se dá un gran paso.

También es verdad que con muchos pequeños autores no se da tampoco un gran paso. Muchos escriben, algunos menos editan y de estos pocos serán influyentes. Lo cierto es que si no lo haces, termina por haber vacíos generacionales. Y esto no se suplen con reediciones.

Creemos que a pesar de ser más arriesgada la publicación de nuevos valores siempre es más gratificante y provechosa.

El mercado editorial español es una industria madura por lo que es muy difícil entrar en ella. Pero es verdad que los editores establecidos apuestan menos por los autores nuevos.

Y cuando editoriales como nosotros descubren a buenos autores, lo normal es que acaben emigrando a sellos importantes. Es algo muy frustrante pero ya lo sabíamos, nadie nos engañó a ese respecto.

En grandes suplementos es muy habitual todos los años aniversarios de autores clásicos como Connan Doyle, por ejemplo. Yo entiendo que eso es valioso para el chaval de dieciséis años, pero es un apuesta segura. Si ves la mayoría de artículos de profundidad en los medios más importantes siempre se habla de autores consagrados.

Eso tampoco me gusta nada. En la tradición más norteamericana no existe ese prejuicio contra el análisis profundo de la obra contemporánea. Para que la crítica española presta atención a un autor novel es muy difícil. Siempre se presta una cierta atención porque los editores estamos encima pero se dan espacios de una manera más condescendiente, no críticas si no reseñas informativas.

Todos los estamentos del mundo editorial se resisten a los nuevos nombres. Meter la cabeza es un tarea de esfuerzo ingente. Y quiero reivindicar a las editoriales que estamos haciendo esta labor ya que a veces sólo escucho por ahí comentarios como qué valientes son esas editoriales que sacan las obras raras de autores clásicos.

BSE: ¿Y cómo buscáis a esos nuevos autores a los que te refieres?

DM: Existe un fermento literario que son todos esos nuevos autores, que siempre está en ebullición y son gente muy atenta al mercado editorial. Y en cuanto exista la menos posibilidad de edición o valoración de la obra, ellos se enteran y te lo envían.

Cuando empezamos en seguida empezamos a recibir textos.

Pero antes, en la parte opaca de la editorial, conseguimos textos por nuestros contactos, ya que provenimos del sector, y también nosotros fuimos buscando a algunos autores. Esto es un primer impulso que te quedas solo frente a los nuevos autores.

Ahí corres el riesgo de editar cualquier cosa si no dedicas mucho tiempo a la lectura. nosotros no sacamos trabajo de lectura o editorial, lo hacemos todo nosotros, porque preferimos externalizar otras cuestiones, administrativas... Porque digamos que esto es lo importante y es que da pena ver algunos libros de algunas editoriales muy respetables que no están bien trabajados.

Nosotros dedicamos todas las tardes a leer, es un momento donde no se trabaja en otros aspectos, e intentamos, aunque alguno no lo crea, ponernos en contacto con todos los autores para informarles si vamos a editar su obra o no. Algunos textos no llegan a satisfacernos para publicar pero vemos que ahí hay un autor así que le llamamos y le decimos: "no te vamos a editar por esto pero por favor sigue enviandonos tu material porque creemos que aquí hay un autor". Es muy difícil encontrar buenos autores así que cuando encuentras a alguien que no ha llegado a la meta pero está en camino, hay que estar ahí.

Luego hay casos muy curiosos. Cuando empezamos, yo conocí un día el Bukowski Club de Carlos Salem y salió un momento mágico. Mi socio y yo terminamos de trabajar y fuimos a tomarnos una cerveza. Al llegar a la puerta le dije: vamos a entrar aquí para trabajar, ya verás. Nos metimos porque yo sabía que había nuevos autores y le dijimos al barman que estábamos buscando textos. Y él nos puso al tanto de varios autores que frecuentaban el lugar. Le di las gracias y nos puso un dry martini que no pude terminar de lo fuerte que estaba,

A la semana siguiente nos presentó a varios autores y una pila de manuscritos. Lamentablemente no editamos a ninguno salvo a él. Leímos Camino de ida y en seguida nos prendamos de ella y de su autor.

Esto está emparentado con el tema de cómo "atacas" el sustrato de los nuevos autores que no se mueven en las subastas de los agentes.

Somos como buscadores de oro de las películas, con el platito a la orilla del río, que están escarbando a ver si ven una pepita. Se dejan los ojos y pasan mucho  tiempo pero llegan con seis pepitas a casas. Ser un editor como nosotros es muy parecido y la proporción de encontrar pepitas es similar.

BSE: ¿Cómo entra una editorial jóven en la guerra de las baldas?

DM: Nuestro planteamiento siempre fue el de montar una editorial con nuestras carácteristicas con una llegada nacional. Eso significa que necesitas un buen distribuidor, y de esos hay muy poquitos.

Nosotros estuvimos unos nueves meses trabajando en el trabajo editorial antes de sacar el primer libro. Hicimos un proyecto amplio, muy desarrollado, que tenía como objetivo asociarnos a una gran distribuidora que pudiese mantenernos como una pequeña editorial de ámbito nacional. Y tuvimos la gran suerte de que Melisa nos acogiera en su fondo, porque cuida mucho los sellos con los que trabaja. No es un transportista, es un distribuidor editorial. Tiene sus redes, comprenden el mundo y sabe vender nuestros libreros.

De todas maneras los libreros, con razón, son reticentes a insertar en sus mesas de novedades a los nuevos. Nosotros tuvimos bastante suerte. Algunas librerías apostaron inmediatamente por nosotros. Casa del Libro, desde el inicio, nos ha tratado muy bien y nos ha puesto en lugares privilegiados, manteniendo nuestros títulos mucho tiempo y simplemente porque les gustaba, y eso es raro. Con otras tardamos más tiempo, pero en esta primera fase además de llamarles y mandarles catálogos, hicimos una pequeña troupe que visitó las principales librerías presentándonos. Es muy bonito, quita mucho tiempo y ahora lo podemos hacer menos, pero los libreros lo agradecen porque no suelen ver a los editores y agradecen que te molestes en informarles directamente.

No les vendíamos los libros, eso lo hace la distribuidora. Íbamos a darnos a conocer y conocerles a ellos. En algunos ya estabamos implantados y en otros sitios, a raíz de la visita, comenzamos a estarlo.

Visitamos Asutrias, País Vasco, Madrid, Andalucía, Valencia... Es arduo pero bonito.

BSE: Y dos años, después, ¿Cómo os véis?

DM: Nos vemos bastante bien. El primer año fue muy duro, porque los frutos de este proceso tardan. Del primer año al segundo duplicamos nuestra implantación. Conociendo los datos de otras editoriales creo que estamos bastante bien. Vamos a seguir creciendo y ya tenemos la confianza de los libreros españoles y ahora queremos conocer a los argentinos, sudamericanos que ya es otra historia.

Es un gran problema por el cambio euro-dólar, la capacidad adquisitiva es muy inferior y enviar los libros producidos aquí es completamente disuasorio para todo el mercado hispanoamericano. Hay gente que se lo puede permitir pero no es Salto de Página ni editoriales de nuestro peso.

BSE: Con estos aires de crisis... ¿Cómo crees que os va a afectar?

DM: Yo te voy a ser sincero. Era un tema que nos preocupaba mucho, mucho, porque nosotros hasta ahora todavía estamos en una fase de génesis. De momento no nos ha afectado. Seguimos creciendo y tenemos más publico lector.

Ahora no sé cuál será el diagnóstico de los que ya está implantados, si habrán bajado sus ventas o no.

Si no hubiese crisis ¿creceríamos más rápido? No lo sé.

Lo que si existe es un gran riesgo de costes que nos puede pasar factura el año que viene. Ya han subido varias materias primas necesarias para nosotros pero lo que, según he oído, está bajando la publicidad. Baja la publicidad y mucha gente que estaba imprimiendo mucho material gráfico no lo hace y las imprentas tienen que vivir de algo, ellos viven de eso y de nosotros, de hacer libros.

Si se retiran los que hacen folletos ¿A quién le van a pasar factura? A nosotros... y eso es uno de nuestros temores.

El lector va a seguir comprando, el comprador de libros es fiel, quizá no a un autor o sello, pero sí a sí mismo. No leer es una merma de su vida.

La gente está recortando gastos importantes: el coche, bienes de larga duración... Un día decides que tu coche va a durar más años pero qué desgraciado es negarte un libro todos los días o cada cierto tiempo. Además comprar 10 o 15 libros al año no te va salvar de la quiebra. Te cuesta lo mismo un par de copas...

BSE: ¿Cuáles son vuestros lanzamientos para los próximos meses?

Ya se ha distribuido Como una historia de terror que es nuestro debut en el mundo del relato. Es un libro de relatos de Jon Bilbao, del que ya hemos publicado su primera novela. Es un narrador excelente. Nos ha parecido la mejor presentación que podíamos utilizar para desembarcar en el relato.

Luego vamos a sacar una novela de un narrador español, no voy a decir el nombre, pero es novela negra y un descubrimiento para este año.

Para el año que viene estamos trabajando en una excelente relación de relatos de un género determinado que no te puedo contar ahora pero que va a ser muy importante.

Vamos a sacar un libro de relatos, Sub Machina de una autora estupenda, Esther García Llovet (que ya publicó en Lengua de Trapo)

Tendremos la tercera novela de Carlos Salem. Es una novela muy divertida como todas las suyas. De momento se titula Sigo siendo el rey. Nosotros pensamos que va a ser muy bien acogida.

También queremos sacar algo más de Leonardo Oyola (autor de Chamamé). Te digo además que Chamamé se va a llevar al cine en Argentina. Leonardo es claramente el autor revelación de nuestra editorial. El había publicado un libro cuando nos mandó Chamamé y a partir de ahí ha evolucionado en año y medio y nadie lo había hecho a este nivel. Hace un año publicamos su segunda novela (primera en España). A día de hoy hemos publicado dos y el año que viene publicaremos su tercera. Y el ha sacado cuatro en Argentina, la última de ellas en Random House Sudamericana. Estamos hablando de un autor que hace un año y medio era prácticamente desconocido.

BSE: Muchas gracias, Daniel, por tu atención y amabilidad. Que tengas mucha suerte con tu labor en Salto de Página.

Tags: entrevista, salto de página, daniel martínez

Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 16 de octubre de 2008 | 8:30
Da gusto leer a editores as?. He le?do varios de sus t?tulos y me parecen un pasada. La edici?n muy cuidada. Un placer. Gracias.
Publicado por Invitado
S?bado, 18 de octubre de 2008 | 5:42
He le?do un par de t?tulos de Salto de P?gina, Chamam? y El hermano de las moscas. Me gustaron mucho. Felicidades para la editorial y a ver si siguen as?.
Publicado por Invitado
Martes, 21 de octubre de 2008 | 8:27
Buena noticia que vayan a publicar otra novela de carlos salem. Y a ver si vosotros habl?is de sus libros en este blog. Que lo merecen...
Publicado por Detective_en_paro
Martes, 21 de octubre de 2008 | 8:48
Tomamos nota... En breve rese?aremos las dos novelas de Salem y le entrevistaremos.. Y s?, totalmente de acuerdo en que lo merce. Un abrazo. David.